Los más amenazados
En España se suele pensar en el lince ibérico o en el quebrantahuesos al hablar de extinción de especies. Sin embargo, se desconoce el peligro que corren otras como el visón europeo, la rana pirenaica o la malvasía cabeciblanca. En la lista española de las especies en riesgo de extinción hay varias aves como el urogallo cantábrico, afectado por la actividad humana. Aunque la mayoría cuentan con programas de protección, el ritmo en el que ocupamos sus hábitats o las cazamos puede hacer que el proceso de extinción sea mucho más rápido que el de repoblación.Cigüeña negra (Ciconia nigra)
El año pasado se censaron unas 350 parejas de esta especie. Este animal hiberna en el Parque de Doñana y en embalses al norte de Extremadura. Los cambios de temperatura, consecuencia del cambio climático, han obligado a las cigüeñas a estar cada vez más concentradas en estas áreas, según informa la Sociedad Española de Ornitología (SEOBird). Las cuencas del Guadalquivir y Tajo suman más del 80% de la población de este animal. Pueden localizarse ejemplares en cinco comunidades autónomas: Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid.
Se le reconoce por sus plumas negras y su pico rojo. Es bastante receloso en el contacto con humanos y suele establecer sus nidos en zonas de montaña o bosques bastante alejados de las urbes. Los factores que podrían llevar a su desaparición son la caza ilegal, la reducción de sus hábitats por la construcción de centrales hidráulicas y tendidos eléctricos.
Lince ibérico (Lynx pardinus)
Junto con el panda es la única especie que ha bajado su categoría en la lista de especies amenazadas, pero se mantiene como uno de los felinos que más peligro corren en el planeta. A principios de siglo la especie no llegaba a los 100 ejemplares y gracias a los programas de recuperación ya superan los 580, según datos de Iberlince.
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
Es una de las aves más amenazadas por la presencia humana. Los quebrantahuesos se enfrentan a la caza ilegal y el uso de cebos envenenados, un método ilegal para el control de la fauna. Muchos mueren electrocutados en los tendidos eléctricos de los parques eólicos. En los últimos años estos animales han visto fragmentadas sus zonas de caza y anidación por la construcción de infraestructuras en zonas de montaña. Proyectos como LIFE+quebrantahuesos buscan concienciar para que la especie se estabilice. La mayoría de ejemplares se concentran en los Picos de Europa y los Pirineos. Existe un programa de reproducción en cautividad en la Sierra de Cazorla, Jaén, que parece estar obteniendo resultados para que los quebrantahuesos vayan aumentado poco a poco su número.
Oso pardo (Ursus arctos pyrenaicus)
El oso pardo es uno de los animales más extendidos por todo el planeta y a la vez más amenazados. Llegó a ocupar toda Europa y Asia, el oeste de Norteamérica y hasta llegó al Magreb. En España se han censado unos 350 ejemplares, la mayoría concentrados en la cordillera cantábrica (Asturias, Castilla y León y Cantabria) y el área pirinea. Los gobiernos español y francés planean un programa de conservación que reintroduzca a este animal en los Pirineos, donde su número es más reducido. Los osos pardos sobreviven gracias a la existencia de varios parques naturales como el Parque Nacional de Somiedo, en Asturias. Las amenazas a las que se enfrentan son la caza, la fragmentación de sus hábitats y la baja diversidad genéticas de los osos cantábricos.
Águila imperial blanca (Aquila adalberti)
También llamada águila imperial ibérica, existen unas 200 parejas adultas en España de esta especie originaria de la Península Ibérica. Estuvo muy cerca de la extinción pero se ha ido recuperando poco a poco gracias a programas de conservación y protección en las últimas décadas. Se pueden encontrar en sierras con formaciones montañosas de la zona mediterránea, parques nacionales como el de Cabañeros y el Coto de Doñana y algunos ejemplares en el Sistema Central. Como la mayoría de las aves está viendo como su hábitat está siendo destruido por la presencia humana y muchas fallecen en los tendidos eléctricos. Y como el lince, se está viendo afectada por la reducción de conejos.
Foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus)
La población atlántica de focas cuenta con unos 40 ejemplares en la zona de Madeira y más de 300 en la península de Cabo Blanco. Esta población está viendo como su número aumenta poco a poco por la acción de organizaciones como el Programa de Conservación de la Foca Monje. Que vigilan su seguridad y reproducción en la Reserva Costa de las Focas.
Las focas monje llegaron a tener colonias en bancos de arena y playas de todo el Mediterráneo. Después de décadas en las que el ser humano ha ido acabando con su hábitat y los grupos de focas se concentran en cuevas de escondidas de difícil acceso. Las focas se ven amenazadas por el deterioro de las zonas que habitan por la contaminación del agua o la sobreexplotación pesquera. Muchas de las playas donde vivían han sido ocupadas por el turismo.






